← Todas las recetas

🍝🌿🌰

Pasta Integral al Pesto Casero

A

⏱️ 20 min · 🍽️ 2 raciones

Pasta integral con un pesto genuino de albahaca, almendras, ajo y AOVE, sin los aceites de girasol refinados ni conservantes del pesto envasado.

El pesto casero se hace solo con albahaca fresca, un fruto seco (aquí almendras, en vez de los piñones tradicionales, más caros y con un perfil nutricional similar), ajo y AOVE, así que toda la grasa es mayoritariamente insaturada, muy distinta de los aceites refinados que suelen llevar los pestos comerciales. La pasta integral aporta mucha más fibra que la blanca. El queso curado queda como toque opcional, con moderación.

Ingredientes (toca el nombre para ver su ficha)

  • 370 g
  • 40 g
  • 30 g
  • 40 g
  • 6 g
  • 20 g

Elaboración

  1. Cuece la pasta integral según las instrucciones del envase, hasta que esté al dente.
  2. Mientras tanto, tritura la albahaca, las almendras, el ajo y el AOVE en un robot de cocina o batidora, hasta conseguir una pasta homogénea (puedes dejar algo de textura).
  3. Añade el queso curado rallado al pesto si quieres, y mezcla bien.
  4. Escurre la pasta, reservando un poco del agua de cocción.
  5. Mezcla la pasta con el pesto, añadiendo un poco del agua reservada si queda muy espeso, hasta que quede bien integrado.

Información nutricional (receta completa, 2 raciones)

Calorías1084.2 kcal
Carbohidratos102.3 g
Proteínas32.6 g
Grasas65.9 g
Fibra18.9 g

De las grasas, 11.7 g son saturadas · de los carbohidratos, 4.5 g son azúcares · sodio: 154 mg

Preguntas frecuentes

¿Cuántas calorías tiene la receta de Pasta Integral al Pesto Casero?

Esta receta tiene 1084.2 kcal en total (2 raciones).

¿Es una receta vegana?

Sí, si no añades el queso curado opcional. Sin él, todos los ingredientes son de origen vegetal.

¿Se puede hacer sin gluten?

La pasta integral de trigo contiene gluten. Sustitúyela por pasta sin gluten (de arroz, maíz o legumbres); el resto de ingredientes no llevan gluten.

¿Cuánto tiempo se conserva el pesto ya hecho?

Hasta 4-5 días en la nevera en un bote hermético, con un poco de AOVE por encima para que no se oxide; también se puede congelar en cubitos hasta 3 meses.